ACTIVIDAD VIDEO FARID DIECK

 

Farid Dieck - los Modelos de Resolución de Conflictos

Cuando escuchamos la palabra “conflicto”, lo primero que pensamos suele ser en discusiones entre dos personas, desacuerdos familiares, problemas laborales o situaciones donde hay posiciones encontradas. Sin embargo, existe un tipo de conflicto aún más profundo y complejo, uno que no puede resolverse con acuerdos ni compromisos: el conflicto interno. Ese conflicto que aparece cuando enfrentamos la pérdida, el dolor, la incertidumbre y la sensación de absurdo ante la vida.

El video de Farid Dieck aborda justamente esa forma de conflicto. No se trata de negociaciones externas, sino de las tensiones internas que nacen del duelo y de la búsqueda de sentido cuando algo ha cambiado para siempre. Y al analizar su mensaje con los modelos de resolución de conflictos, se vuelve evidente que dos de ellos describen casi perfectamente lo que él propone: el Modelo Circular–Narrativo y el Modelo Transformativo.

Por otro lado, el Modelo Harvard, aunque útil en muchos contextos, no es adecuado para comprender la naturaleza de este tipo de experiencia. Para entender qué hace cada modelo, vale la pena detenernos en ellos con calma.


El Modelo Harvard:

El Modelo Harvard está diseñado para resolver disputas prácticas. Su intención es ayudar a las partes a identificar intereses, generar opciones, separar a las personas del problema y llegar a acuerdos eficientes. Funciona muy bien cuando el conflicto es concreto: un desacuerdo entre compañeros, la distribución de recursos, o cualquier situación donde ambas partes buscan un resultado justo.

Pero el duelo no es un desacuerdo. La pérdida no es una disputa. La muerte no es un problema que pueda negociarse. Y el sufrimiento no sigue criterios objetivos.

Cuando el conflicto proviene de una experiencia emocional profunda, no tiene sentido aplicar un modelo que busca ordenar las ideas racionalmente para llegar a un acuerdo. Aquí no se trata de decidir, sino de comprender; no se trata de repartir, sino de integrar; no se trata de argumentar, sino de resignificar.

Por eso, en el contexto de lo que plantea Farid, este modelo queda fuera. Y lejos de ser una falla, simplemente nos recuerda que hay conflictos que no pueden solucionarse hablando en términos de intereses y posiciones.


El Modelo Circular–Narrativo: 

Este modelo propone que los conflictos no solo existen en los hechos, sino también en las narrativas que construimos alrededor de ellos. Las historias que nos contamos pueden convertirse en prisiones o en caminos de liberación. Depende de cómo las formulemos y de qué significado les otorguemos.

Farid Dieck habla constantemente de cómo interpretamos lo que nos ocurre. Por eso, su discurso encaja tan bien con este modelo. El enfoque narrativo sostiene que el cambio surge cuando podemos reformular la historia, ampliar el sentido y reconstruir el significado de lo vivido.

A continuación, se explica cómo cada parte del modelo se refleja en su mensaje.

a) Escuchar la narrativa dominante

Toda experiencia dolorosa inicia con una historia espontánea. Es esa primera frase interna que surge sin pedir permiso. Preguntas como “¿Por qué a mí?” o “¿Cómo pudo ocurrir esto?” crean la base de la narrativa dominante.

En la vida de Farid, esta narrativa se hace evidente con la muerte de su hermano. Las preguntas iniciales, cargadas de confusión y tristeza, constituyen el relato central del absurdo. Escuchar esa historia sin apresurarse a corregirla es el primer paso del modelo circular–narrativo.

b) Reformular y recontar la historia

Una de las ideas más importantes del discurso de Farid es la diferencia entre buscar sentido y construirlo. La primera postura implica pasividad; la segunda, intención. Él utiliza la metáfora de la vida como una oración compuesta de palabras que agregamos día con día. Esta metáfora tiene un enorme peso narrativo, porque sugiere que cada nueva experiencia tiene la capacidad de cambiar el significado de las anteriores.

El modelo circular–narrativo propone justamente esto: reformular la historia inicial para abrir nuevas posibilidades de comprensión. No se trata de negar el dolor, sino de permitir que la narrativa crezca, se expanda y genere otros caminos.

c) Ampliar el sentido

Farid plantea que los acontecimientos no ocurren por algo, sino para algo. Con esto, no afirma que exista un destino predeterminado, sino que el propósito se construye a partir de cómo decidimos relacionarnos con lo vivido.

Este cambio de enfoque es una ampliación directa del sentido. Cuando dejamos de mirar el pasado como una carga y comenzamos a verlo como material para la construcción del presente, la narrativa se transforma. Este es uno de los elementos más potentes del modelo narrativo.

d) Integrar la experiencia y proyectar un legado

En el modelo circular–narrativo, el proceso concluye con la integración de la nueva historia y con la posibilidad de proyectarla hacia el futuro. En el discurso de Farid, esto se refleja en la idea de que las personas que amamos siguen viviendo a través de nosotros. Su impacto no se extingue porque su presencia continúa en nuestras decisiones, acciones y proyectos.

Esta perspectiva permite que la historia no termine en el dolor, sino en una forma de continuidad y trascendencia.

El Modelo Transformativo: 

A diferencia del modelo narrativo, el Modelo Transformativo no se centra en la historia, sino en la persona. Su propósito es fortalecer la autonomía, la claridad, la responsabilidad y la capacidad de reconocer al otro.

El conflicto, según este modelo, se convierte en un escenario para el crecimiento personal. Y es precisamente en este punto donde la visión de Farid encuentra su mayor resonancia.

a) Empoderamiento: autoconocimiento y responsabilidad sobre uno mismo

Farid afirma que el autoconocimiento es una forma de libertad. No es una libertad basada en el control sobre las circunstancias, sino en el control sobre la propia respuesta. Cuando entendemos las causas internas que moldean nuestras emociones y comportamientos, podemos actuar desde un lugar más consciente.

Este es el corazón del empoderamiento transformativo. No se trata de tener el control de lo externo, sino de tener claridad sobre lo interno.

b) Aceptación: un acto radical de apertura a la realidad

La aceptación, para Farid, no es resignación pasiva. Es una postura activa, radical y consciente que implica mirar la realidad tal como es, aunque duela. Aceptar lo inaceptable abre la puerta a la acción. Una vez que se deja de pelear con la realidad, es posible comenzar a construir sobre ella.

El modelo transformativo considera la aceptación como el punto en el que la persona recupera su energía y su capacidad de tomar decisiones.

c) Reconocimiento: la importancia del otro como fuente de sentido

Farid sostiene que estamos irremediablemente vinculados al otro. La vida solo adquiere sentido en relación con las personas que nos rodean. Los vínculos, el cuidado, la colaboración y la entrega a causas colectivas forman parte de lo que nos da dirección.

El Modelo Transformativo destaca este elemento: el reconocimiento de la humanidad del otro no solo mejora la relación, sino que transforma la forma en que entendemos el conflicto y a nosotros mismos.

d) Cierre reflexivo: la vida como posibilidad de cambio

El cierre en este modelo no es una resolución definitiva, sino una reflexión continua. La idea de que siempre es posible ser distinto de lo que uno ha sido es fundamental tanto en el modelo como en la visión de Farid.

La vida, incluso en medio del dolor, ofrece posibilidades de transformación. La consciencia de la muerte, lejos de paralizarnos, puede convertirse en un impulso para vivir con mayor intención.

cuando el objetivo no es resolver el problema, sino transformarse a través de él


Conclusión: 

Al analizar el discurso de Farid Dieck desde los modelos de resolución de conflictos, se hace evidente que él no busca negociar con la realidad ni resolver un desacuerdo concreto. Lo que propone es un trabajo profundo con la historia personal y con el crecimiento interior de quien atraviesa el dolor.

El Modelo Harvard resulta inadecuado para este tipo de conflicto porque la vida, la muerte y el sufrimiento no pueden negociarse. Pero los modelos Circular–Narrativo y Transformativo permiten comprender exactamente lo que Farid plantea: que el sentido puede construirse, que la historia puede ser recontada y que la persona puede transformarse a través de la experiencia. El mensaje de Farid resuena con los dos últimos. No pretende eliminar el dolor, sino comprenderlo, integrarlo y transformarlo en una fuente de sentido. No busca resultados inmediatos, sino un cambio profundo en la visión y en la forma de vivir.

Al final, lo que él propone es una invitación a reconocer que no siempre podemos resolver lo que nos ocurre, pero siempre podemos transformar la manera en que habitamos nuestra propia historia :)

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